sábado, 25 de septiembre de 2010

LIMBO

Una lágrima de terciopelo sobre el manto mate curvilíneo, cae,

de aquellos lagos de agua salada que cubren islas de avellanas,

algo tupidas por la mata perfectamente nivelada.

Gestos de incertidumbre y desconocimiento,

la realidad exterior.

Ríos de fuego socavando, devastando,

Opresión de congoja, impavidez, fobia…

Tristeza.

La realidad interior…

Una gota de sangre susurra inocente,

recorriendo algún lugar de aquel valle de eco sordo.

Exceso adulador sin sentido, visiones sin encuentro.

Esquirlas.

Grietas del corazón…

La magia del sonido, el maestro,

enseñando lo desconocido, lo único, lo inigualable.

Viaje de camino lento, agradable, compañero,

¿Como explicar la locura?

¿Como explicar la cordura?

Vicios de juego de un niño gigante…

Crea una exhibición de esclavitud temporal…

Aún así como perpetua.

Aún así tabú.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Deriva

Perdido en el camino del silencio, busco atolondrado el calor del sol que ayude a liberar a mis ojos de la oscuridad, de tantear sobre la nada la salida que busco.
Juega con mi desesperación.
Me siento encerrado en un cuarto sin formas, sin sonidos y aparentemente sin salidas.
Momento de desesperación, pero llamativamente mi mente está tranquila, ávida de la solución, de esperanza, en sana espera…
Bloques de razones llenan mi mochila del pasado, me fortalece de cara al futuro.
Ahogado respiro con calma, me lleno de fresco en el ardor de mi alma, camino iluso ante bellezas que me ignoran, son oasis, hologramas que me permiten sentirme agitado aunque las vea y no las alcance.
Continúo el camino y aún no consigo divisar la salida, ni siquiera un resquicio de luz que alimente mi esperanza, mi corazón se acelera.
Aún en la nada me siento inmerso en un torbellino furioso, de vorágine indescifrable pero mágicamente todo es visible, todo se queda registrado aunque me deje perplejo y sin reacción.
Sigo avanzando, sé que encontrare la vía que alumbre mis incógnitas…

miércoles, 22 de julio de 2009

Recuerdo en la rambla

Camino sobre esas calles mojadas acariciadas con gotas de a montones, observando deliberadamente las luces de la noche, dirigiéndome quien sabe donde, ni con que fin, ¿O si lo sé inconscientemente?
Sólo siento que el silencio me acompaña y el aura de un ángel también guía mis pasos, esclareciendo de a poco que lo que busco es la añoranza de un recuerdo.
Lo sé un momento imborrable aún con estaciones de la vida ya dejadas en este viaje.
Sigo esas farolas cual girasoles en un día de pleno sol, con el frío deslizándose por mis mejillas y de lado el mar imponente testigo mudo de mí recorrido. Mi mente en plena conexión con el entorno…y nada más; como si sirviera todo ello de combustible para mi alma, recargándome.
Mis pasos continúan avanzando mientras la rambla se hace infinita y se cruzan como cortos de cine las escenas de personas acurrucadas en la magia de la noche; tal vez compartiendo un café que fogueé sus siluetas, o esos besos primerizos escondidos en escalones de portales cerrados cómplices.
Los dedos de mi mano definitivamente fríos abrigados por telas negras que son una especie de cobija y aún así durmiendo en mis bolsillos. Están relajadas pero firmes, conscientes de la temperatura reinante del camino.
Siento mis zapatos como agua de estanque en su puntal, pero aún así constantes en su afán de protección de las ruedas de mi cuerpo.
Aún así continúo la búsqueda, hasta llegar al frente de su casa casi pisando la arena húmeda mimetizándose con el recuerdo, lejano de su belleza pasada, sabiendo bien que allí la alquimia existió pero hoy ya no; de ningún modo puedo evitar reprimirlo, tal vez porque no lo deseo y es probable que si bien sea sólo un recuerdo me permita esa noche darle esa mueca de nostalgia a mi alma y ese rubor en mi rostro satisfecho de saber que aunque sea lo he vivido, que tal vez si no lo hubiese intentado toda esta historia no existiría.

viernes, 26 de junio de 2009

Pequeña

Hace varias noches reconocí esos ojos brillosos, temerosos y en estructura seguros.

El invierno ardía sus brisas sobre mi piel, la helaba.
Caminando sobre las calles empedradas y melancólicas de mi ciudad, cultivando charlas filosóficas sobre temas sin sentido, pero que gravitaban cálidamente en el entorno de la amistad.
Así sucesivamente.
Tan repetida se volvió la historia, pero sin dejar de poseer ese valor inalcanzable de las filosofías reídas y anécdotas imborrables.
Hasta que un día llegó.
Menuda y de pelo lacio, con inocencia adolescente, acompañada del brazo por un ser cercano pero a su vez lejano. Eras una princesa en brazos ajenos, la cuál robó la atención de mis ojos, de mi interior. Pero prohibida.
Cercana a mi entorno íntimo, pero sin pertenecer, allí vivió.
Mis prioridades por cuidar la familia adoptiva me alejaban de su corazón, en silencio; pero a su vez aún estaba allí brillando como una princesa salida de un cuento, obligando a reprimir mis deseos, pero a su vez acrecentándolos.
Continuó mi camino, repleto de diversos ingredientes que le dan sabor a la vida, historias mínimas y grandes, enseñanzas decepciones pero el tiempo corría…y ella aún seguía allí…
Los vaivenes del tiempo corrían, la arena no menguó su incansable camino de ida y vuelta entres esos cristales curvos que marcan el tiempo, que lo apresan y que al mismo tiempo como si fuese paradójico la misma sensación creaba en mis deseos.
Celebraciones conjuntas, nidos de alegría donde solo esos ojos generaban mis excitaciones de atracción que aún así continuaban ocultos.
La princesa se liberó y los acercamientos comenzaron a producirse, cada vez más cercanos, cada vez mas intenso, cada vez mas peleado pero aún así sin concreción pero esta vez no conozco ni puedo explicar el motivo. Tal vez se hizo bella solo en mi mente, dueña y señora de mis fantasías, protagonista de esos besos y del fuego de su mano que hervía mi sangre. Lo platónico abarcó más que la mismísima realidad. Y creo que es así y debe seguir siéndolo.
Sin tener en cuenta esa noche en la que mis manos casi tocaron ese cielo. Probar esos labios y sentirlos correspondidos en un momento fue algo único, pero sólo fue eso, una noche de ternura y dulzura que durante mucho tiempo soñé, y que superó las expectativas, pero fue solo eso, una noche mágica la cuál jamás olvidaré, ese sabor de sus labios, su dulce compañía, esa eterna ternura que estampó en mí esa noche.

Todo volvió luego a ser como siempre. Solo fue un oasis. ¿O tal vez fue un sueño caído de mi mente que se volvió realidad?

Hace varias noches reconocí esos ojos brillosos, temerosos y en estructura seguros, eran los tuyos.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Enigma

Cómo poner en palabras un sentimiento?...
Cómo detener una lágrima que explota por viajar al exterior?...
Un roce de la piel deseada provoca sensaciones inesperadas, únicas e inexplicables….
Cómo ese beso que tanto viaja por la mente nunca llega? O se perdió en el tiempo por causas del azar…o del silencio?...
Cómo el agitar controlado de una mano puede hacer vivar miles de sentidos y sentirnos vivos…vulnerables?...
Cómo el mágico encuentro con otra piel tiene la virtud de cambiar el clima de nuestro mundo…de nuestro momento?...
Cómo puede una mirada…también crear sumisión?…¿Borrar máscaras útiles para el resto…inútil ante ese sentido eclipsante?...
Cómo no entregarse?...
Cómo ese torbellino de la indefensa acelera los latidos cual rumba alegre?
Como quemarnos sin sentirlo?
Quemarnos…
Hervir la sangre precedida por un estampido helado…
Bullir hasta sentir ese agradable ardor…
Ese fuego…es visible?
Serán los ojos brillosos…míticos y delatores…esos de los cuales tanto se han hablado…?
Ésos que al mirar nos irradian su líquido brillo hipnotizando el momento...?
Si alguien preguntara…
Contestaría si…
Sin dudarlo…
Dejaría todo lo q soy por volver a vivir ese milagro…
Caminar sobre nubes…
Agitado…
escribiendo su nombre por millares…
despertar y adormecerme surcando en la imaginación su pelo…
compartiendo el silencio…
los latidos…
lo cursi…
lo eterno…
Como reprimirlo?
Como tolerarlo?...
Luego de tantas preguntas y palabras aún no lo comprendo
Tal vez jamás lo haga…
pero deseo profundamente volver a visitar ese cielo…

lunes, 18 de mayo de 2009

Estrella

Tan próxima, tan distante.
Sé natural.
Brinda tu calor ardiente,como el sol.
Brilla.
Sé candente, necesaria...
Pequeña, de extrema grandeza;
motiva con tu calor el frío de mi piel,
regalame sentir, atraeme...
Destellos castaños, claros u oscuros,descienden de tu corona.
Da igual,
irradian belleza,
impactan la vista.
Senderos cruzados,
encuentros fortuitos,
lazos ocasionales compartidos,
acalorados...
Puedo?
Sentir tus ganas de reír, de vivir
Estrella de ángulos ampulosos,
de brillo impactante;
Irradiame tu calor,
hazme reír;
Déjame verte,sentirte;
Abrázame y llevame a viajar,
rumbo a tu castillo de princesa,
tu historia sin fin.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Tarde

Hermosa tarde cargada de pequeñas grandes costumbres, esa es la que el tiempo me ha permitido vivir hoy. Sentir el silencio y la compañia, respirar ese momento sintiendo una distinta realidad.La mía, inspeccionando lo nuevo, dejando de lado la rutina que tanto vértigo, locura y vaivenes me enseño...aprendiendo a esperar la bolilla deseada en la lotería de la vida...donde es azaroso el futuro, el predecir...y es tan valioso el cantar del presente.Que pequeños somos ante la inmensidad de lo subjetivo...tan egocéntricos en su reino, mientras ríe manipulandonos a placer...Tan pequeñas las cosas que nos hacen felices, tan ínfimas, tan sutiles...y tan a mano para ser lo primero en dejar de lado.Así paso la tarde...Que misterio me regalará la noche?