Perdido en el camino del silencio, busco atolondrado el calor del sol que ayude a liberar a mis ojos de la oscuridad, de tantear sobre la nada la salida que busco.
Juega con mi desesperación.
Me siento encerrado en un cuarto sin formas, sin sonidos y aparentemente sin salidas.
Momento de desesperación, pero llamativamente mi mente está tranquila, ávida de la solución, de esperanza, en sana espera…
Bloques de razones llenan mi mochila del pasado, me fortalece de cara al futuro.
Ahogado respiro con calma, me lleno de fresco en el ardor de mi alma, camino iluso ante bellezas que me ignoran, son oasis, hologramas que me permiten sentirme agitado aunque las vea y no las alcance.
Continúo el camino y aún no consigo divisar la salida, ni siquiera un resquicio de luz que alimente mi esperanza, mi corazón se acelera.
Aún en la nada me siento inmerso en un torbellino furioso, de vorágine indescifrable pero mágicamente todo es visible, todo se queda registrado aunque me deje perplejo y sin reacción.
Sigo avanzando, sé que encontrare la vía que alumbre mis incógnitas…
Cebra Tríptico
Hace 14 años